Vender nombres de dominios no es como vender coches. No hay marcas o modelos específicos para elegir, los nombres de dominio no tiene precios de venta sugeridos. Cada uno es completamente único. No tienen presencia física, son propiedad intelectual en su máxima expresión.
El proceso de negociación del precio para un nombre de dominio no es igual a negociar el de un coche de segunda mano. De hecho, es más parecido a jugar una partida de póquer, quien posea la mejor información sobre las cartas del otro jugador tiene una gran ventaja. Cuando intentamos comerciar activamente nuestros dominios en un intento por captar compradores, estamos anunciando algo, que somos vendedores motivados, por lo cual, estamos enseñando nuestras cartas a todos los jugadores de la mesa.

Si el
marketing activo es tan mala idea,
¿por qué hacerlo? Bueno, tenemos que vivir en el mundo real. Puede que haya momentos en que necesitemos vender algunos
dominios, sin importar si el precio es tan atractivo como podría ser.
El marketing activo definitivamene puede ayudar a comerciar algunos nombres.El marketing activo es el proceso de salir y ofrecer dominios a sectores que creamos que pueden estar interesados en comprarlos. La habilidad básica es aprender a localizar esos posibles clientes.